1 + X = GRUPOS, EQUIPOS Y COLECTIVOS. COLECCIÓN CENTRO ANDALUZ DE ARTE CONTEMPORÁNEO (CAAC)

Del 4 de diciembre de 2014 al 15 de febrero de 2015

OBRAS DE: AFAL (Paco Gómez, Oriol Maspons, Francisco Ontañón) · Bleda y Rosa · Centro de Cálculo (Gerardo Delgado, Manolo Quejido, José María Yturralde) · Equipo 57 · Equipo Crónica · Equipo Múltiple · Figura · Flo6x8 · Libia Castro y Ólafur Ólafsson · MP&MP Rosado · Separata · Zemos98

La colaboración y la suma de aportaciones de conocimiento de distintos individuos y colectivos ha sido a lo largo de la historia una práctica más común de lo que quizás se haya reconocido, también en la historia del arte. En la última década, a partir de Internet y de la Web 2.0, se ha expandido el concepto de “inteligencia colectiva”, una forma de construir conocimiento de manera comunitaria que certifica como un hecho que la inteligencia “está por todas partes”. Pierre Lévy, en su conocido ensayo sobre este tema, señala que “el fundamento y el objetivo de la inteligencia colectiva es el reconocimiento y el enriquecimiento mutuo de las personas”. Así ha sido en el arte de las últimas décadas, también en el que ha ido reuniendo en su colección el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.
Frente a las ideas de singularidad y de genio, tan características del romanticismo, históricamente el conocimiento artístico ha sido colectivo, fruto del taller y de la transmisión de saberes, formas y estilos. En las vanguardias históricas y de postguerra del siglo XX fueron habituales los trabajos colaborativos, los grupos artísticos y la unión de creadores con una fuerte voluntad de transformación cultural y social. Esa necesidad de trabajar en común se ha mantenido en las últimas décadas de diversas maneras hasta llegar a su expansión actual fruto de las nuevas herramientas de la sociedad del conocimiento.
En el título de la exposición la letra “x” es una variable de número, que sumada a la individualidad permite hablar de grupos, asociaciones, equipos, colectivos… La colección del CAAC, de hecho, se inicia cronológicamente con el trabajo del Equipo 57, que en su momento pretendieron romper con la visión subjetiva del artista e ir a hacia otro tipo de organización. Además, otros dos grupos también están presentes en la exposición y en la colección como el sevillano Equipo Múltiple.
Las revistas creadas por artistas han sido frecuentemente uno de los espacios más propicios a la colaboración. Así, AFAL, sirvió para agrupar una serie importante de fotógrafos que trabajaron en España entre los años 50 y 60. Separata, en el cambio de década de los 70 a los 80, reunió a artistas, escritores, filósofos y arquitectos. Figura, ya en los 80, sirvió de catalizador de toda una generación.
También, en otras ocasiones, las innovaciones técnicas convocan a los artistas a proyectos colaborativos. Este es el caso del Centro de Cálculo, que a partir de la incorporación de la computarización, provocó todo un magma creativo.
Más recientemente, en la última década, se podría hablar de dos ámbitos distintos en los procesos colaborativos. Por un lado, los colectivos o agrupaciones en los que las herramientas de la sociedad de la información son constitutivas en la conceptualización y forma de actuar, ya sean Zemos98 o, desde una original vertiente de la acción política, Flo6x8. Por otro, las uniones de artistas en procesos colaborativos a partir de los afectos y la identidad, como son los casos de Bleda y Rosa, MP&MP Rosado y Libia Castro y Ólafur Ólafsson.